
Maru: la mujer de los dieces
“La muerte de un ser humano me disminuye. Cuando doblen las campanas, no preguntes por quién doblan: doblan por ti”. John Donne. Poeta inglés del siglo XVII
Arturo Soto Gómez
María Eugenia Padua, hizo su escuela primaria y secundaria en escuelas públicas, su bachillerato en prepas de la Universidad Autónoma de Guerreo, UAG, y su título de licenciado en derecho, también en la UAG: obtuvo sólo dieces en todas sus materias y en todos sus estudios. Procedía de una familia honorable que la respaldó en sus estudios.
Hizo la Maestría y el doctorado en Derecho, la licenciatura, Maestría y el Doctorado en Sociología en la Universidad Nacional Autónoma de México, y obtuvo por su tesis en esta última especialidad: “La Globalización, como proceso lesivo en la Economía de México”, el reconocimiento Magna Cun Laude, con que se premia teorías valiosas.
Cuando sólo tenía 23 años, fue la primera y única mujer que ocupó la Secretaría General Académica de la Universidad, y desde antes y entonces la vi estimular a maestros que se distinguían por su condición de estudiosos y por su entrega al trabajo erudito, amigos y no amigos; la vi de cerca servir y hacer favores a personas en situaciones cruciales; darle albergue y alimentación a no pocas gentes en una de sus dos casas en México, y pasar horas leyendo obsesivamente, hasta la madrugada.
Su pasión eran los libros y rechazaba con cierta elegancia las conversaciones undívagas, la plática sosa, el facilismo de la maledicencia. Amó, entrañablemente a su primera y única hija: Otilia, a la que acariciaba en su vientre, aquellas tardes de México, por Taxqueña cuando yo le acompañaba a su caminata diaria: íbamos a traer el pan de la merienda y conversábamos de cosas útiles para México, su familia y su Guerrero, mientras soñaba con sus trabajos de la Universidad. Llegó a ser investigadora de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de México, UNAM.
Fue esposa de un guatemalteco inteligente, Alfonso Portillo Cabrera, que se graduó como abogado en la UAG, con una tesis polémica sobre el Estado, con la que el jurado no estuvo de acuerdo pero que reconoció: “como un trabajo que eleva y distingue al autor y le da méritos a la Universidad”, según dice el ejemplar en mi archivo. Alfonsito, mató en defensa propia a dos mexicanos, en Zumpango, una noche de agosto de 1982, cuando, volviendo de México, de una reunión política porque era secretario del Comité de Ayuda y solidaridad con el pueblo de Guatemala, que entonces vivía una guerra civil, debió ayudar a un maestro comunista cuya mujer embarazada fue víctima de una agresión. Cuando Alfonsito, quiso evitar aquel hecho haciendo valer su condición de maestro fue igualmente, agredido. Los jóvenes agresores, bajo los efectos del alcohol, no se detuvieron y entonces, agredido él, se defendió porque le hicieron dos disparos. Los cascajos de aquellos tiros fueron hallados por las autoridades.
Debió hacer su defensa desde la clandestinidad y demostrar con testigos el derecho de defensa de su vida: la sentencia lo absolvió. Volvió a su país, sirvió en la Universidad de San Carlos de Guatemala, llegó a ser Presidente de la República entre 2001-2004: se rodeó de una recua de políticos que robaron y después de haber vivido refugiado en México, de vuelta de la Presidencia, fue finalmente detenido hace dos meses acusado de ilícitos que no obstante estar de por medio el gran capital guatemalteco, resentido porque quiso obligarlo a pagar impuestos según sus ingresos, porque abrió el mercado monopólico que desde la Independencia enriqueció a las 23 familias de la más alta burguesía y porque puso en práctica una política social más equitativa, ha conseguido acusarlo de delitos que otros cometieron. Maru y su hija, aparecen incluso, involucradas en esos supuestos que no se comprueban y que forman parte de una morbosa información aderezada por el nuevo imperio romano en el mundo, el gobierno de Estados Unidos que tiene aliados en el capitalismo salvaje de Guatemala.
China busca explotar hierro en la Costa Sur
Según una presentación de la empresa Tikal Minerals, el Ministerio de Energía y Minas (MEM) autorizó 3 licencias de reconocimiento a la minera para buscar hierro en una extensión de 5 mil 912 kilómetros cuadrados que abarcan prácticamente toda la costa del Pacífico, con excepción de tres pequeñas reservas naturales, que incluyen al Manchón-Guamuchal y Monterrico.

Sociedad y cultura
- El año 2012 en el calendario maya
- Extractos de la investigación realizada por
- Carlos Barrios, historiador y antropólogoLa
- flor de sulm, Vicente A. Vásquez B.
- El limbo, Vicente Antonio Vásquez B.
- El Vaticano condena otra vez a Saramago tras su muerte, Miguel Mora
- Entrevista al escritor Vicente Vasquéz
- Por José Barrera, escritor guatemalteco
- Tecnología y democratización de medios, Frida Modak
- NACIONALES
-
Las demandas del campesinado, Factor Méndez Doninelli
-
Maru: la mujer de los dieces, Arturo Soto Gómez.
-
Reencuentro con la generación de los setentas, Byron Y. Barrera.
- INTERNACIONALES
-
Asesinato del mar, desastre en el Golfo de México, Alfredo Saavedra.
-
Lula se va por la puerta grande,Alan Clenndening.
-
Mujeres desnudas causa de terremotos, sentencia gran Mullah de Irán, Alfredo Saavedra..
- Un hilo rojo en la Casa Blanca, Lluís Bassets.
Opiniones de los lectores
Guatemala en caída libre al lecho marino
Lic. Carlos Maldonado
cmaldonado@infom.org.gt
Guatemala, abril.- Como en los mejores tiempos del colonialismo más empedernido, la noticia que recogió Prensa Libre el 15 de abril de 2010 en su página 2, donde describe que a la sombra del procónsul gringo, Stephen MacFarland, el gobierno a través de Álvaro Colom y los personajes del CACIF, expresaron su compromiso de reanudar el diálogo sobre el urgentísimo Pacto Fiscal, confirma que esas prácticas no han desaparecido con la modernidad y el advenimiento del siglo XXI. Al contrario, de parte de los Estados Unidos la carga injerencista se ha redoblado en el mundo y América Latina, territorio más cercano a él, sufre sus peores intromisiones.
El CACIF requirió de su mandamás para amansar al Ejecutivo y aquél solo necesitó del pellizcón yanqui para aceptar las condiciones. Y, como la pita se rompe por lo más delgado, es indudable que los nuevos impuestos vendrán como carga sobre las espaldas de los trabajadores, como siempre. Esbozos de eso hay muchos, por ejemplo, la propuesta de los oligarcas de aumentar el IVA del 12 al 13% o, en el mejor de los casos, arbitrariedades concretas donde el gobierno se ha convertido en el oponente de su población mayoritaria a quienes dice atender y defender, como fue el abusivo aumento del azúcar de parte del oligopolio de los productores del edulcorante y el alza en los combustibles de manera inmediata a pesar de que los stocks que se consumen hoy con el precio nuevo son los que compraron hace tres meses, por lo que no habría razón de elevar su precio. Otra experiencia para demostrar que el gobierno a través de sus dependencias como la DIACO, no funciona a favor de toda la población sino de una minoría acaudalada que sigue exprimiendo a todos.
Es vergonzoso que las acciones fundamentales, trascendentales como las que aglutina, en este caso, el Pacto Fiscal y que debieran discutirse entre guatemaltecos tengan que pasar por la bendición de la Embajada gringa. Una prueba más que aunque no se los pidan los funcionarios y empresarios, llevan cacao de ofrenda a los dioses para que los orienten y más que todo para escuchar sus mandatos. Con actitudes como ésta, jamás gozaremos de una verdadera autodeterminación por más que la propaganda oficial lo anuncie con bombos y platillos, sin embargo, la gente sencilla del común, como usted y yo, que formamos la mayoría, no somos tontos, sabemos de la pata servilista de la que cojean estos comediantes desde tiempos históricos. En ellos no se puede encontrar una mínima veta de dignidad y soberanía. Solo con una pizca de ese refulge la gente, no dudo, apoyaría la senda libertaria. Pero eso sería pedir peras al árbol socialdemócrata. Para este gobierno pasó su oportunidad de conducir ciertas ilusiones que provocó entre los humildes y Guatemala, seguirá camino en su naufragio, al lecho marino.