
Las mujeres en la industria bananera
Las mujeres que trabajan en las plantaciones bananeras de América Latina experimentan mucha discriminación. Un número desproporcionado de mujeres son despedidas o suspendidas temporalmente. Los subsidios por maternidad son pobres o no existen y sus salarios son más bajos. Esto está teniendo un impacto grave en la vida de las mujeres, de las cuales la mayoría son la cabeza del hogar.
La “carrera hacia el fondo” en la industria bananera ha contribuido a una disminución significante en el número de mujeres que trabajan en la industria bananera de América Latina, ya que las compañías bananeras están remplazando a las mujeres por hombres. En los últimos 10-15 años, el número de mujeres trabajadoras bananeras de América Latina ha disminuido de un 25% a un 10% en algunos países. Esto en parte se debe a la falta de disposición de los dueños para proveer los documentos para los subsidios por maternidad. Adicionalmente, los dueños piensan que las mujeres son empleadas de ‘alto costo y alto riesgo’. En Costa Rica, las mujeres tienen que tener un certificado médico para probar que no están embarazadas antes de que se les ofrezca trabajo.
Salarios
Los salarios de las mujeres que trabajan en las plantaciones varían dramáticamente entre países de $1,00 a $10,00 (Nicaragua y Colombia, respectivamente). Dentro de los países con sindicatos, hombres y mujeres reciben lo mismo por el mismo tipo de trabajo. Pero en los países con bajo nivel de sindicalismo, como Ecuador, los hombres que trabajan en las plantaciones ganan 3 -4 veces más que las mujeres. ‘El 60% de las tareas del campo primordiales para la viabilidad de la industria son realizadas por las mujeres y aún así ganan colectivamente menos de la mitad de los salarios’.
Las condiciones laborales para las mujeres también están teniendo un gran impacto en la familia porque “el 60% de las mujeres trabajadoras bananeras son madres solteras y las que mantienen la familia”.
Trabajos en la plantación
En la producción bananera en América Latina, los hombres y mujeres tienen tareas específicas de acuerdo a su género. Los hombres trabajan en las plantaciones realizando tareas que incluyen el control de la mala hierba, el control de los pesticidas, la irrigación y el desagüe, la fumigación de las cosechas, remover las hojas y apuntalar las plantas. Las mujeres son usualmente empleadas para trabajar en las plantas empacadoras cortando los tallos de los bananos, lavándolos, aplicando los químicos post-cosecha, seleccionándolos por calidad, pegándoles las etiquetas y empacando los bananos en cajas. Los hombres también trabajan en las empacadoras pero sus tareas también tienden a estar divididas realizando las tareas más difíciles como cortar los bananos de sus tallos gruesos y trasladar las cajas a contenedores para ser transportadas.
Acoso sexual
El acoso sexual es común y justificado por algunos productores bananeros como ‘parte de su cultura’. Simón Cañarte, de la Asociación Nacional de Bananeros afirmó que ‘el acoso sexual de los supervisores es entendible a causa de la cultura en la que éstos viven’. De acuerdo con Iris Munguía, Coordinadora de la Secretaría de Mujeres de la Coordinación de Sindicatos Bananeros de América Latina (COLSIBA), “las mujeres generalmente son forzadas a acostarse con sus supervisores para asegurarse de un trabajo permanente, si no lo hacen, pierden su empleo”. COLSIBA está en campaña para terminar este soborno a mujeres para el intercambio de “sexo por trabajo”. También busca que todas las compañías bananeras acepten su responsabilidad de desafiar la discriminación y el acoso.
Doris Calvo comenzó a trabajar por primera vez en las plantaciones cuando tenía 13 años de edad. Cuando tenía 14 años, su jefe la acosó sexualmente ya que él la llevaba en su auto al trabajo. Ella se tiró del auto y escapó cubierta de lodo. Al día siguiente fue despedida. Desafortunadamente, su caso es nada inusual ya que el acoso y la discriminación contra las mujeres son comunes.
En América Latina, los sindicatos de trabajadores bananeros están trabajando para asegurarse de que se traten los problemas específicos que enfrentan las mujeres en la industria y que los derechos de las mujeres sean respetados tanto en el lugar de trabajo como dentro de los sindicatos.
Islas de Barlovento
Más del 30% de los agricultores bananeros de las Islas de Barlovento involucrados en la producción del comercio justo son mujeres. Algunas mujeres ocupan puestos en la presidencia de la junta directiva de WINFA (Asociación de Agricultores de las Islas de Barlovento) y en los comités de comercio justo. Las mujeres agricultoras controlarán todos los aspectos de la producción desde la plantación hasta la cosecha y el empaque. El comercio justo está creando un sistema agrícola ambientalmente sostenible que es un ejemplo de cómo el comercio alternativo puede trabajar, incluyendo y beneficiando a las mujeres.
China busca explotar hierro en la Costa Sur
Según una presentación de la empresa Tikal Minerals, el Ministerio de Energía y Minas (MEM) autorizó 3 licencias de reconocimiento a la minera para buscar hierro en una extensión de 5 mil 912 kilómetros cuadrados que abarcan prácticamente toda la costa del Pacífico, con excepción de tres pequeñas reservas naturales, que incluyen al Manchón-Guamuchal y Monterrico.

Sociedad y cultura
- El año 2012 en el calendario maya
- Extractos de la investigación realizada por
- Carlos Barrios, historiador y antropólogoLa
- flor de sulm, Vicente A. Vásquez B.
- El limbo, Vicente Antonio Vásquez B.
- El Vaticano condena otra vez a Saramago tras su muerte, Miguel Mora
- Entrevista al escritor Vicente Vasquéz
- Por José Barrera, escritor guatemalteco
- Tecnología y democratización de medios, Frida Modak
- NACIONALES
-
Las demandas del campesinado, Factor Méndez Doninelli
-
Maru: la mujer de los dieces, Arturo Soto Gómez.
-
Reencuentro con la generación de los setentas, Byron Y. Barrera.
- INTERNACIONALES
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Asesinato del mar, desastre en el Golfo de México, Alfredo Saavedra.
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Lula se va por la puerta grande,Alan Clenndening.
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Mujeres desnudas causa de terremotos, sentencia gran Mullah de Irán, Alfredo Saavedra..
- Un hilo rojo en la Casa Blanca, Lluís Bassets.
Opiniones de los lectores
Guatemala en caída libre al lecho marino
Lic. Carlos Maldonado
cmaldonado@infom.org.gt
Guatemala, abril.- Como en los mejores tiempos del colonialismo más empedernido, la noticia que recogió Prensa Libre el 15 de abril de 2010 en su página 2, donde describe que a la sombra del procónsul gringo, Stephen MacFarland, el gobierno a través de Álvaro Colom y los personajes del CACIF, expresaron su compromiso de reanudar el diálogo sobre el urgentísimo Pacto Fiscal, confirma que esas prácticas no han desaparecido con la modernidad y el advenimiento del siglo XXI. Al contrario, de parte de los Estados Unidos la carga injerencista se ha redoblado en el mundo y América Latina, territorio más cercano a él, sufre sus peores intromisiones.
El CACIF requirió de su mandamás para amansar al Ejecutivo y aquél solo necesitó del pellizcón yanqui para aceptar las condiciones. Y, como la pita se rompe por lo más delgado, es indudable que los nuevos impuestos vendrán como carga sobre las espaldas de los trabajadores, como siempre. Esbozos de eso hay muchos, por ejemplo, la propuesta de los oligarcas de aumentar el IVA del 12 al 13% o, en el mejor de los casos, arbitrariedades concretas donde el gobierno se ha convertido en el oponente de su población mayoritaria a quienes dice atender y defender, como fue el abusivo aumento del azúcar de parte del oligopolio de los productores del edulcorante y el alza en los combustibles de manera inmediata a pesar de que los stocks que se consumen hoy con el precio nuevo son los que compraron hace tres meses, por lo que no habría razón de elevar su precio. Otra experiencia para demostrar que el gobierno a través de sus dependencias como la DIACO, no funciona a favor de toda la población sino de una minoría acaudalada que sigue exprimiendo a todos.
Es vergonzoso que las acciones fundamentales, trascendentales como las que aglutina, en este caso, el Pacto Fiscal y que debieran discutirse entre guatemaltecos tengan que pasar por la bendición de la Embajada gringa. Una prueba más que aunque no se los pidan los funcionarios y empresarios, llevan cacao de ofrenda a los dioses para que los orienten y más que todo para escuchar sus mandatos. Con actitudes como ésta, jamás gozaremos de una verdadera autodeterminación por más que la propaganda oficial lo anuncie con bombos y platillos, sin embargo, la gente sencilla del común, como usted y yo, que formamos la mayoría, no somos tontos, sabemos de la pata servilista de la que cojean estos comediantes desde tiempos históricos. En ellos no se puede encontrar una mínima veta de dignidad y soberanía. Solo con una pizca de ese refulge la gente, no dudo, apoyaría la senda libertaria. Pero eso sería pedir peras al árbol socialdemócrata. Para este gobierno pasó su oportunidad de conducir ciertas ilusiones que provocó entre los humildes y Guatemala, seguirá camino en su naufragio, al lecho marino.